Cuando tienes un ordenador antiguo y decides instalarle Windows 10, lo primero que notas es que no va tan fluido como esperabas. Pero no todo está perdido. Si el objetivo es usarlo para tareas de ofimática —como redactar documentos, gestionar hojas de cálculo o navegar por internet— hay muchas formas de optimizar el sistema para que funcione de forma ágil y eficiente.
En esta entrada te comparto los pasos que suelo aplicar cuando configuro equipos con pocos recursos, especialmente para usuarios que solo necesitan un entorno funcional para trabajar con Word, Excel, correo y navegación básica.
Desactiva efectos visuales y animaciones
Windows 10 viene con animaciones y efectos que, aunque estéticos, consumen recursos innecesarios.
Cómo hacerlo:
- Haz clic derecho en “Este equipo” → “Propiedades”.
- En el panel izquierdo, selecciona “Configuración avanzada del sistema”.
- En la pestaña “Opciones avanzadas”, haz clic en “Configuración” dentro de la sección “Rendimiento”.
- Marca la opción “Ajustar para obtener el mejor rendimiento”.
Esto desactiva sombras, transiciones y animaciones que ralentizan el sistema.
Elimina programas innecesarios del inicio
Muchos programas se cargan al arrancar Windows, lo que ralentiza el inicio y consume RAM.
Cómo hacerlo:
- Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc).
- Ve a la pestaña Inicio.
- Desactiva todos los programas que no sean esenciales (por ejemplo, Spotify, OneDrive, etc.).
Desactiva aplicaciones en segundo plano
Windows ejecuta muchas apps en segundo plano que no necesitas.
Pasos:
- Ve a Configuración → Privacidad → Aplicaciones en segundo plano.
- Desactiva todas las que no uses, especialmente apps como Xbox, Correo, Noticias, etc.
Desinstala software innecesario
Libera espacio y mejora el rendimiento eliminando programas que no usas.
Recomendación:
- Ve a Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones y características.
- Desinstala antivirus pesados, juegos preinstalados, y software OEM que no necesitas.
Usa un antivirus ligero
Evita antivirus que consumen muchos recursos. Para un uso básico:
- Windows Defender es suficiente y está bien integrado.
- Alternativas ligeras: Bitdefender Free, Avira Free Security.
Ajusta la configuración de energía
En portátiles, esto mejora el rendimiento y la duración de batería.
Pasos:
- Ve a Configuración → Sistema → Energía y suspensión → Configuración adicional de energía.
- Selecciona el plan Alto rendimiento.
Desactiva servicios innecesarios
Algunos servicios de Windows no son esenciales para ofimática.
Cómo hacerlo:
- Presiona Win + R, escribe
services.msc. - Desactiva servicios como:
- Fax
- Remote Registry
- MapsBroker
- Connected User Experiences and Telemetry
Haz clic derecho → Propiedades → Tipo de inicio: Deshabilitado.
Limpia archivos temporales y actualizaciones
Pasos:
- Ejecuta
cleanmgrdesde el menú Inicio. - Selecciona la unidad C: y marca:
- Archivos temporales
- Archivos de actualización de Windows
- Miniaturas
También puedes usar Storage Sense desde Configuración → Sistema → Almacenamiento.
Usa software de ofimática ligero
Si el equipo tiene poca RAM o CPU, evita Microsoft Office completo.
Alternativas:
- LibreOffice: Gratuito, compatible con formatos de Office.
- OnlyOffice: Muy ligero y moderno.
- Google Docs: Ideal si tienes conexión estable.
Considera una versión ligera de Windows
Si el equipo es muy limitado, puedes instalar:
- Windows 10 LTSC: Versión oficial sin apps innecesarias ni actualizaciones constantes.
- Tiny10: Versión modificada por la comunidad, muy ligera (solo para usuarios avanzados).
Conclusión
Optimizar Windows 10 en un equipo antiguo no solo es posible, sino que puede devolverle la vida útil para tareas básicas. Con estos ajustes, puedes convertir un PC lento en una herramienta funcional para trabajar, estudiar o navegar sin frustraciones.
¿Tienes algún truco adicional que te haya funcionado? ¡Compártelo en los comentarios!
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